Tarta de tiramisú
Ingredientes:
- 200 gr. de Harina
- 125 gr. de Azúcar
- 4 Huevos
- 16 gr. de Levadura en polvo
- 100 ml. de Agua
Para empapar el bizcocho:
- 200 ml. de Café
- 50 ml. de Coñac
- 10 gr. de Azúcar
Para la crema de queso:
- 250 gr. de Queso Mascarpone
- 200 ml. de Nata para montar
- 2 Claras de huevo
- 1 cucharadita de Vainilla
- 45 gr. de Azúcar glas
Para la crema de yemas:
- 2 Yemas de huevo
- 45 gr. de Azúcar
- 100 ml. de Vino Marsala
- 100 ml. de Vino blanco seco
Para decorar:
- 10 gr. de Cacao en polvo
- 90 gr. de Chocolate fondant
Preparación:
Comenzamos elaborando el bizcocho. Precalentamos el horno a 170ºC. Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve hasta que estén firmes. En otro bol, batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y aumenten de volumen. Añadimos el agua y, a continuación, la harina tamizada junto con la levadura, mezclando bien hasta obtener una masa homogénea. Incorporamos las claras montadas con movimientos envolventes para mantener la esponjosidad. Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos durante unos 30-35 minutos. Dejamos enfriar completamente antes de desmoldar.
Mientras tanto, preparamos la crema. Montamos las claras a punto de nieve con una cucharada de azúcar hasta obtener un merengue firme. Aparte, montamos la nata con otra cucharada de azúcar y la vainilla hasta que esté bien firme. En otro recipiente, batimos el mascarpone con el resto del azúcar glas hasta que quede cremoso. Unimos el mascarpone con la nata montada y el merengue con movimientos suaves y envolventes para mantener una textura ligera.
A continuación, preparamos la crema de yemas al baño María. En un cazo, mezclamos las yemas con el azúcar y los vinos, y batimos constantemente con varillas mientras se calienta suavemente hasta que la mezcla espese ligeramente y adquiera textura cremosa. Retiramos del fuego, dejamos enfriar y la incorporamos poco a poco a la crema anterior, mezclando con suavidad.
Una vez frío el bizcocho, lo cortamos en tres capas iguales. Colocamos la primera capa en un molde desmontable y la empapamos con la mezcla de café, coñac y azúcar. Extendemos una capa generosa de crema y espolvoreamos cacao en polvo. Repetimos el proceso con las siguientes capas hasta terminar con una capa de crema en la superficie.
Finalmente, decoramos con cacao espolvoreado, virutas de chocolate en los laterales y, si se desea, con manga pastelera en el borde superior. Refrigeramos al menos 4 horas antes de servir para que tome cuerpo y se integren bien los sabores.
Sugerencia: Acompaña esta tarta con un café espresso o un licor suave para potenciar su sabor clásico y disfrutarla como en una auténtica sobremesa italiana.
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